sábado, 17 de octubre de 2009

ESPERAMOS TUS ANECDOTAS


E
l desarrollo de la cultura en el estado de Nuevo León realmente es muy joven, de hecho tenemos la fortuna de contar aún con muchas de las personalidades que han hecho posible este desarrollo. Al igual que muchos de los artistas locales consideramos importante tener esta historia por escrito vista desde los ojos de los mismos protagonistas; gente que ha vivido, luchado, sufrido y logrado este desarrollo.
Sabemos que no hay un documento que encierre estas historias Y anécdotas, para ello, es necesario contar con el apoyo de los mismos artistas, y que sean ellos quienes cuenten las anécdotas y vivencias que los han llevado a ser ellos mismos.
La idea de este proyecto  surge como homenaje a toda esa gente que ha dejado una onda huella en nuestra vida profesional.
Te invitamos a colaborar con nosotros mandando alguna anécdota que para ti seria importante incluirla en este trabajo. Este proyecto es una iniciativa particular y no tiene fines de lucro. Tus anécdotas te serán enviadas antes de la publicación para contar con tu autorización. En todo momento respetaremos la esencia de tu historia.  Junto con tu anécdotas envía tus generales serán de mucha utilidad para este trabajo.
Sería de gran utilidad tu apoyo para la difusión de este trabajo, si el proyecto te interesa comparte esta página con tus contactos del medio, Actores, Músicos, Cantantes, Bailarines, Escritores, Escenógrafos, Iluminadores, Técnicos de Audio, Tramoyistas, Diseñadores de Vestuario, Maquillistas, Promotores, en fin cualquier persona que por su labor se considere dentro del medio artístico de Nuevo León.
Envíanos tus anécdotas y datos a anecdotario2010@gmail.com  o lalo_gongora@hotmail.com  

jueves, 24 de septiembre de 2009

TALÍA LEOS (DANZA)


Mi trayectoria artística, mis inicios en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey (ESMD).

"¡Ahora que cante yo!" exclamaba ya a los cuatro años,

Invitada y apoyada por mis padres, inicié de pequeña en1979 en la ESMD en el área de música, estudiando piano y cantando en el coro, dirigido entonces por el maestro Patricio Gómez Junco. Desde temprana edad decidí que el arte era lo mío. Cantar era mi pasión y divertimento. Primaria y secundaria, también canté en el coro del colegio por 9 años, donde además encabezaba las partes solistas y mis compañeras se reían porque alcanzaba las notas más agudas. 

En casa improvisábamos noches bohemias con mi mamá, la mismísima y bella acrtiz Mirna Kora Leos al piano, mientras Rogelio (ahora un gran músico), Leonardo y yo cantábamos al ritmo de las bromas de mi papá, el gran personaje teatral don Virgilio Leos.  Mis veranos pasaban entre bicicletas, patines, natación, parques, y clases de todo tipo de arte, desde ballet, hasta marionetas. Pasaron por mis manos, además del piano: guitarra, acordeón y flauta.

Siendo una chica deportiva, en casa leía cuentos imaginando escenarios, escuchaba música de la inmensa colección de mis padres y preparaba y bailaba mis propias coreografías. Convertía a mis muñecas en maestras, acróbatas y gimnastas.

Por las tardes de infancia, seguido acompañaba a mi padre a la Escuela de Artes Escénicas de donde fue catedrático y gran pilar hasta hace poco. Ahí, me la pasaba recorriendo aulas y observando clases de danza clásica con la maestra Maru Fuentes, de contemporáneo con el maestro René Gerardo García,  y de teatro con el maestro Sergio García y con mi papá, por supuesto, entre otros.

Siempre seguí cantando, pero finalmente mi niñez pasó a otra etapa y desistí del programa de música de la ESMD, para regresar a ella en 1986, ya adolescente, pero a danza contemporánea.  Pero ¿cómo sucedió esto? Como muchos jóvenes de aquella época, me inspiraba la serie televisiva FAMA y deseaba fusionar la danza y el canto, sin saber exactamente lo que me esperaba. Fue así que encontré un curso de danza en la ESMD, impartido por la  reconocida y casi tutora mía, Valentina Castro. Con tan solo 4 meses de duración, este curso dio un giro revolucionario: me enamoré instantáneamente de la danza y este poder contundente llegó a opacar un poco a mis aspiraciones como cantante, sin lograr dejar la música de lado, pues durante varios años la llevé a la par.

Dicho primer encuentro cuerpo a cuerpo con la danza contemporánea se trataba de un curso propedéutico que nos prepararía para ingresar como alumnos de la carrera de Ejecutante de danza contemporánea de la ESMD. El día de las audiciones, recuerdo que estaban entre los evaluadores, los maestros Hester Martínez, mi ahora amiga y compañera, y el desaparecido Víctor García, personaje capital en mi vida dancística. Pero chale! no pasé la prueba de fuego. No me aceptaron como alumna. ¿Razón? Estaba yo muy "cucha" (entiéndase juzgada no apta físicamente para cumplir con las exigencias de una escuela profesional de danza). Sin embargo para entonces ya era demasiado tarde: mi pasión por la danza ya me había poseído entrando en mi corazón e incluso en mi cabeza. Valentina Castro y sus rítmico-mágicas clases, la adrenalina de la adolescencia, las vísceras que descubren lo que es sentir la expresión del cuerpo y el genuino ambiente de la escuela eran algunos de los culpables.

Sentir la "derrota" momentánea por mi intento fallido para ingresar como alumna de la carrera de danza, no fue más que el detonador de esta adolescente para decidir que haría de la danza mi cómplice permanente.  Por lo cual decidí seguir mi formación por mi lado y me puse como reto construir un cuerpo hábil para danzar. La esencia la tenía conmigo, la llevaba en la sangre. Finalmente hija de tigre, pintita.

Fue así como llegó a mí una nueva opción: un curso de verano de la técnica Francis y de coreografía con el entrañable maestro Fernando Castillo quien en 1986 decía pasar por Monterrey (aunque en realidad llego para quedarse hasta el último momento de su vida, cuando en 1993 nos dejó, al igual que Víctor, quien nos dejó tres años más tarde).

Durante los tres meses de verano que duró ese curso, tuve mi primer encuentro con el público ante quienes bailé sin temor en el escenario al aire libre del Teatro de la Ciudad, mi primera coreografía, principiante, pero feliz. Con Fernando Castillo aprendí de a golpe y porrazo. Aprendí sobre la resistencia, confirmé el coraje y la tenacidad. Aprendí que si te caes una vez, un grupo puede bailar sobre tí antes de ayudarte a levantarte, si tu no lo haces por tí mismo, pues el sudor y la entrega del entrenamiento puro, pueden opacar todo sentimentalismo. Con Fernando aprendí la verdadera caída-recuperación, en el sentido literal y figurado de la palabra.

Ahí, en ese verano del 86 compartí  mis primeras experiencias escénicas con Mizraím Araujo, Rosy Robledo y Miguel Banda, entre otros de los aún activos miembros de la danza, y me crucé con personajes como Lola Bernal y Eréndira Vega, destacadas artistas y entonces maestras de la Escuela de Artes Escénicas, la "competencia" más amigable de la época, que, según mi punto de vista, pocas veces se ha repetido en el mundo académico dancístico.

Acto seguido y en el mismo año del 86, Xôtchil, alumna y bailarina de folklore de la ESMD, me presentó con Víctor García quien poniendo un ojo atinado en mí, me invitó a venir a entrenarme con su grupo Origen, que ensayaba por las noches en los salones de la ESMD. Fue con Origen que pronto me lancé  a los escenarios y con quienes, más tarde, dí mis primeras giras e hice entrañables amistades. A tan solo unos meses de haber comenzado a entrenarme con Origen, Valentina Castro y Fernando Castillo, maestros de la ESMD, viendo mis progresos de manera independiente y cualidades escénicas que deseaban cultivar, me invitaron a unirme directamente al 2o año de la carrera de Danza Contemporánea. No fue sino a partir de entonces que mi anhelo de ser oficialmente una estudiante con aspiraciones a una titulación como Ejecutante de Danza Contemporánea, se verían realizadas.

Sin embargo, como el oficio de la danza no es siempre rosa y considerando que yo seguía luchando para traspasar, a falta de virtuosismo, mis limitaciones físicas, en 1989 me lastimé la espalda. Después de exigirle a mi cuerpo más de lo que mi propio ritmo le hubiera sabiamente dado, comencé a desarrollar una serie de debilidades a nivel de las lumbares y con ellas lesiones que compensaban la anterior. Fue por ello que de 1990 a 1991, aún en la escuela y ya bailando en la compañía de Valentina Castro Danza-Teatro Mexicano, me vi en la necesidad de suspender mi entrenamiento durante todo un ciclo escolar. Cosa que me hizo sufrir mucho. Y no sé decir si más psicológica que físicamente: tenía que asistir a las clases de técnica aunque no pudiera hacerlas, me quedaba a ver ensayos y a presenciar suplentes aprendiendo mis partes, veía cómo mis compañeras preparaban sus coreografías y su graduación. Y cuando la frustración era tal, intentaba retomar mis actividades como bailarina y mis lesiones empeoraban o tardaban más tiempo en restablecerse. Vaya suerte que maestras con conocimientos somáticos como Eréndira y Valentina me aconsejaron cómo actuar, pues durante todo un año asistí regularmente a terapias y rehabilitaciones físicas. ¡No veía el día en que todo volvería a la normalidad!

Durante ese año (1991) la música y el canto se hicieron afortunadamente más presentes. Pero hubo entonces un gran descubrimiento: ¡mi lado coreográfico! Mis lesiones me permitieron así enfocarme a crear y a desarrollar eso que desde niña, en el estudio de mi casa, más tarde en la cochera con mis amigas y después gracias a las clases de Hester y de Fernando, hacía con placer: coreografiar.
¡Por supuesto! Uno de mis primeros hits sucedieron gracias a la fusión de la música y la danza cuando creé la “Lacrimosa”, con la música del Réquiem de Mozart que conocía de memoria después de haberlo cantado en varios coros (Coros Monterey, Mozart, Artes y Aria), giras y conciertos. Para ello, no veía a nadie más en mis personajes principales que a Fernando Castillo, mi maestro, y a Valentina Castro mi maestra y directora de la compañía, quienes con respeto y humildad aceptaron ser mis bailarines. Para mí: un gran honor.

Con ese reto rompí algunos parámetros académicos y la coreografía ventilaba todo tipo de comentarios tanto en la ESMD, como en el ámbito profesional de la danza. La “Lacrimosa”, que hablaba de uno de los hechos que más me marcaron en aquella época, la Guerra de Irak, fue incluso reconocida por público y periodistas en festivales como el Festival Nacional José Limón, el Festival Internacional de Danza de San Luis Potosí, el Movimiento Confederado de Danza y el Encuentro Metropolitano de Danza Contemporánea.

Habiendo regresado sana y salva a mi entrenamiento y a los escenarios y dividiéndome entre la ESMD y las compañías, entre los roles y responsabilidades de alumna y de profesional de la danza, tuve que ver pasar a mis compañeras de generación obtener su titulación, sin mí.

Sin embargo, en1993, Ruby Gamez, quien también se encontraba entonces entre mi repertorio de maestros en la ESMD, me invitó a formar el grupo Teoría de Gravedad, compañía de la cual fui miembro fundador, bajo su dirección. ¡Cómo negar la invitación a una primicia tal, viniendo de tan calificado coreógrafo y amigo!

1994. Ocho años habían pasado ya desde que aquella jovencita testaruda había decidido ser bailarina y graduarse de la ESMD. Así que, finalmente, habiendo esperado dos años para reintegrarme a una nueva generación de alumnos,  tuvo lugar mi tan esperada graduación, junto a Karla Morena (mi primita) y Aurora Buensuceso, mi compañera y gran amiga, para así obtener mi título de Ejecutante de Danza Contemporánea de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey del Instituto Nacional de Bellas Artes… uufff !!!!

Seguía entonces con Teoría de Gravedad con quienes adquirí algunas de mis mayores experiencias y creé mis mejores lazos, cuando en 1996, dos años después de haber egresado de la ESMD, fui llamada por esta alma mater, para dar clases de técnicas alternativas, ya que había tenido la oportunidad de viajar y prepararme en Nueva York, en México y Carolina del Norte en varias ocasiones, además de haber comenzado a crear y ofrecer mis propios talleres y proyectos creativos para personas con y sin discapacidad, mismos que fueron apoyados 5 veces consecutivas por el Consejo para la Cultura de Nuevo León.

Con una gran responsabilidad sobre mis hombros, me di cuenta que la labor de la docencia despertaba otra pasión en mí, pero ese instinto de fortaleza y de supervivencia que me dio la danza, hizo brotar también la inquietud por la investigación, con el fin de descubrir el funcionamiento del cuerpo en situaciones adyacentes. Me había costado tanto trabajo llegar hasta donde estaba, que el estar ahora del otro lado, trabajando con alumnos con expectativas como las que yo había tenido y por otra parte encontrando comunidades discapacitadas, me ayudaron a constatar que la danza se puede ofrecer y vivir como algo mucho más sublime que tener un cuerpo virtuoso, girar y levantar las piernas.  Y había que buscar esas otras herramientas.

De 1996 a 1998, me concentré paralelamente a mi trabajo de bailarina y coreógrafa, al perfeccionamiento de mi formación docente y como acreedora a becas fui invitada por diferentes compañías de Estados Unidos para bailar, coreografiar y enseñar. Logré intercambios nacionales e internacionales con artistas que coincidían conmigo en la misma ideología y línea de trabajo.

Como resultado formé mi propio grupo de danza de jóvenes no profesionales, algunos de los cuales presentaban algún tipo de discapacidad. Cuerpo en Voz, proyecto inicial que después, en 1999 se conocería bajo el nombre de Ánimas del cuerpo.

Y mientras seguía siendo maestra de la ESMD, miembro de Teoría de Gravedad, cantando en coros profesionales y después de haber fundado en el 2000 la asociación “Depiesacabeza”, artistas facilitadores de proyectos multidisciplinarios para personas con y sin discapacidad, emprendí de nuevo el camino académico y me titulé de una Licenciatura en Pedagogía, motivada por el objetivo de obtener posteriormente una maestría en danza, que avalaría mis preceptos de la enseñanza de la danza en medios no profesionales y con personas con discapacidad, razón por la cual dejé todo temporalmente y emigré, gracias a una beca de estudios, a Montreal en 2003, donde ingresé a la Maestría en Danza en la Universidad de Quebec en Montreal.

Después de cerca de tres décadas en el mundo de la música, de más de dos décadas de haber experimentado la danza contemporánea por primera vez,  después de 15 años de haber egresado de la ESMD, de 3 compañías regiomontanas de danza y otras tantas extranjeras, de 12 años de docencia de los cuales 11 dedicados a comunidades desfavorecidas, después de casi 10 años compartidos con Teoría de Gravedad, de 6 años viviendo en el extranjero, ahora, aquí en Montreal, me dedico a lo mismo: a bailar, a coreografiar, a enseñar, a crear y ofrecer proyectos a personas con discapacidad y marginadas. Recientemente trabajo también como coordinadora de proyectos y tallerista en un centro comunitario para mujeres en situación de vulnerabilidad. Sigo cantando cuando puedo.
Desde este país de blancos y largos inviernos, de arte y festivales por doquier, intento mantener y reforzar los vínculos artísticos y profesionales con los que crecí y me formé en Monterrey.

Hoy, hay un nuevo proyecto al cual dedico gran parte de mi existencia: ser mamá de Louka Amadeo.
La danza y la maternidad: difíciles de conciliar, pero mis dos proyectos de vida, mis dos grandes aliados.
Mis padres, mis maestros,  mis experiencias,  mi alma mater: personajes y elementos indispensables de mi razón de ser en este mundo del arte. 

Hoy, cuando regreso a Monterrey y recorro los suelos de mi escuela querida, cuando veo a mis colegas trabajando siempre tan apasionados en la labor de la danza, cuando veo nuevas generaciones de alumnos crecer,  cuando veo la evolución y los asentamientos, no puedo negar sentir el lazo, la pertenencia; no puedo dejar de oler la raíz, percibir la historia, dejar huella.  Y me voy satisfecha de haber consagrado parte de mi vida a esa institución, de haber sido tierra árida, tierra fértil, semilla, flor, árbol, fruto.

La ESMD: Valentina Castro, Fernando Castillo (+), Víctor García (+), Hester Martínez, Eréndira Vega, Ruby Gámez, quienes hicieron de esta piedra en bruto, una joya apasionada que espera brillar siempre. 

martes, 8 de septiembre de 2009

LUIS MARTIN (TEATRO)



LUIS MARTÍN 
Nace en Monterrey, Nuevo León el 31 de agosto de 1942. Hijo de Blas Garza Garza, pionero de la educación rural en México y de Isabel Gutiérrez de Garza. Maestro, Actor, Director Teatral, Periodista, historiador, promotor cultural. Estudios de Teatro en Talleres de la Universidad de Nuevo León e INBA (1958-1960) Estudios de Derecho en la Universidad de Nuevo León (1961- 1963)  Licenciado en Periodismo en el Colegio de Periodismo y  en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la  Universidad Autónoma de Nuevo León 1974-1978. Miembro de la Generación ALBA, primera en egresar de la Facultad de Comunicación.

CREADOR ARTÍSTICO
Debuta como director teatral en la Universidad de Nuevo León, siendo aún estudiante de preparatoria, al fundar el Teatro Experimental de la Preparatoria No. 1. Ha sido director de un considerable número de grupos teatrales en instituciones públicas y privadas en Nuevo León y varios estados del país. Destaca además especialmente durante los años ochenta en la fundación de más de 15 grupos amateurs de obreros, empleados en diversas empresas, factorías y bancos de Nuevo León. A la edad de veinte años, en 1962 funda el grupo Teatro Estudio de Vanguardia con el que introduce el teatro del absurdo en Monterrey al actuar  y dirigir Esperando a Godot de Samuel Beckett. Posteriormente escenifica La cantante calva y Las Sillas de Ionesco; Fando y Lis, de Arrabal y Ay papá pobre papá, estoy muy triste, porque en el closet te colgó mamá, de Arthur Kopit.  Fundó y dirigió en Monterrey entre 1967 Y 1997 varios teatros de cámara como el Teatro de la República,  el Teatro Acero, el Teatro Arlequín, el Teatro Mayo, el Teatro El Grillo, El Teatro Plaza Fátima, el Espacio Escénico Los Arcos. En el plano nacional se proyectó profesionalmente desde 1969 al debutar en la ciudad de México dirigiendo a  Carmen Montejo, Enrique Alvarez Félix, y Anita Blanch en la obra Cheri de Colette. En la Ciudad de México ha dirigido en la UNAM, Teatro Caracol, La pira de Oscar Villegas, mayo de 1970; para el INBA y el IMSS en 1984 El Medio Pelo de Antonio González Caballero; para el INBA Por las tierras de Colón de Guilermo Schmidhuber en el Teatro Jiménez Rueda en septiembre de 1990; para el INBA en 1997 Atardecer en el Trópico de Carlos Olmos.   Ha llevado el teatro mexicano a diversas poblaciones de Texas y California en Estados Unidos; a Paris y Perpignan,  Francia en 2001 y a Buenos Aires y Mar del Plata ,Argentina en el 2004. Ha dirigido un promedio de tres a cinco producciones  por año  a lo largo de 50 años de carrera, Es un decidido impulsor del teatro de autores mexicanos, pero en su trayectoria ha incursionado en todas las corrientes y tendencias del teatro universal.

Sus más recientes creaciones como director entre 1997 y 2008 han sido: Atlántida, de Oscar Villegas, Siglo y medio de esperanza, de A. Torres y L. Martín; Novenario, de Manuel Talavera; Ensayando a Shakespeare, de Luis Martín; Un hogar sólido y La señora en su balcón de Elena Garro; Que pronto se hace tarde, de Vicente Leñero; Acapulco los lunes, de Emilio Carballido; Pasaporte con Estrellas, de Emilio Carballido; El viaje de los cantores de Hugo Salcedo; Selena, la reina del Tex-Mex, de Hugo Salcedo, La prisionera, de Emilio Carballido, Simón de Isaac Chocrón; Tiempo de Ladrones de Emilio Carballido; Debiera haber obispas de Rafael Solana; Ante varias esfinges, de Jorge Ibargüengoitia; Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams; Escrito y sellado de Isaac Chocrón; El indio muerto de Ricardo Elizondo; Los perros de Elena Garro; Una pequeña serenata y Nora de Emilio Carballido: Mujeres Anacrónicas, (Diálogos) de Salvador Novo; José el soñador, de Andrew Loyd Weber y Time Rice;  En busca de un hogar sólido de Guillermo Schmidhuber; La excepción y la regla de Bertolt Brecht; En el centro del vientre de Medardo Treviño; El diputado, de Edeberto Galindo; Luminaria, de Emilio Carballido; Silencio Pollos pelones ya les van a echar su máiz, de Emilio Carballido; A ninguna de las tres de Fernando Calderón, Fotografía en la Playa de Emilio Carballido, Mi querido embustero, de Jerome Kilty. En el presente año, 2009, ha llevado a escena Galileo Galilei de Bertolt Brecht para el Tecnológico de Monterrey y Libertad Libertad de Millor Fernandes y Flavio Rangel para la Universidad Autónoma de Nuevo León. La gran mayoría de estas producciones ha sido realizada en Monterrey, otras con grupos de Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Mante, Ciudad Victoria en Tamaulipas y  Saltillo en Coahuila.

DOCENCIA
Imparte arte dramático en el IMSS de 1964 a 1969 y en la Normal Superior del Estado de 1965 a 1969. Formó parte de la planta de maestros fundadores de la Escuela de Comunicación de la Universidad Regiomontana de 1978 a 1988. Fundó y diseñó el programa de estudios del Centro de Estudios Teatrales, que funcionó como la opción académica del Teatro de la Ciudad  de 1987 a 1995. Ha impartido clases, talleres y cursos de teatro diversas universidades e institutos culturales del país, tales como el ITESM Campus Monterrey, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Coahuilense de Cultura; para el Instituto de Cultura de Tamaulipas, en sus sedes de Ciudad Victoria, Tampico , Nuevo Laredo , Ciudad Mante y  Matamoros; para el Instituto Sudcaliforniano de Cultura, en La Paz; para la Secretaría de Cultura de Jalisco en Guadalajara ; la Universidad Autónoma de Tamaulipas en Tampico, el Instituto Michoacano de Cultura en Morelia , el Instituto Zacatecano de Cultura, y el Instituto de Cultura de Nayarit en Tepic. Desde 1999 ha sido maestro de  la Facultad de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León donde imparte Actuación IV y VI y la materia optativa Prácticas Profesionales de Producción y Dirección a los alumnos que egresan anualmente de esa facultad.


HISTORIADOR.
De sus actividades como investigador del teatro, destaca su participación desde hace más de una década en el Coloquio de Teatro Hispanoamericano de la Universidad de Perpignan en Francia. También  ha sido conferencista en la Universidad de California en Bakersfield, la Universidad de Colorado en Boulder, en la Casa de México, en la Ciudad Universitaria en París, en CONARTE, en la UNAM, la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Xalapa, la UANL, y en la Universidad Virginia Tech. Colabora eventualmente en diversas publicaciones locales y nacionales como Paso de gato, La Quincena, Armas y Letras, El Norte.
Ha publicado en las Memorias de Coloquios de la Universidad de Perpignan, Francia los siguientes ponencias: Breve inventario de la dramaturgia nuevoleonesa, Hacia un nuevo público, La Pastorela: de la evangelización a la sátira y la crítica, Personajes históricos en el teatro de Sabina Berman y en la editorial del FONCA noreste La tradición teatral en el norte de México. CONARTE le publica en octubre de 2006 el libro: Raíces de la música regional en Nuevo León, con el que ganó el Premio de Investigación Israel Cavazos 2006
Tiene en imprenta el libro Pioneros del Teatro Universitario que le edita la Universidad Autónoma de Nuevo León y que será presentado en octubre de 2009.

FUNCIONARIO, MAESTRO Y PROMOTOR CULTURAL
Desde muy joven, entre los 14 y 24 años, combinaba sus estudios de secundaria y bachillerato con  empleos formales: En la Comisión Estatal Electoral como capturista, como archivista de la Secretaría de Organización del Partido Revolucionario Institucional, como inspector de espectáculos del Municipio de Monterrey, interventor cinematográfico y Delegado Regional de la Unión Nacional de Autores. Además de sus puestos como profesional del teatro, ya mencionados anteriormente se ha desempeñado como Coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Regiomontana de 1977 a 1981; Director de Auditorio San Pedro de 1981 a 1987; Director del Teatro de la Ciudad de Monterrey para el Gobierno de Nuevo león de 1987 a 1996. Fue el organizador de todas las Muestras  Nacionales de Teatro celebradas en Monterrey entre 1986 y 1996; fue también coordinador del festival Latino de Nueva York  en Monterrey de, 1989 a 1992; Director Operativo del Festival Internacional Cervantino en Monterrey 1990 y 1991, Director Operativo del Festival Internacional Alfonso Reyes de 1992 a 1995, Organizador de una gira nacional por 10 ciudades del país de la Compañía de Teatro Experimental de Moscú  dirigida por  Viacheslav Spesivtsev con la obra Cien años de soledad en 1995. Fue el coordinador del Circuito Artístico Regional del Noreste de 1992 a 1996. Asesor de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del Estado durante 1997, Miembro de la Comisión Consultiva de los Teatros del IMSS, de 1995 a 2001, Director de la Compañia RIOBRAVO de Nuevo Laredo de 1999 a 2008; Director de la Compañía Estatal de Teatro de Coahuila  de 2004 a 2006, Asesor Cultural de la Presidencia Municipal de Nuevo Laredo de 2005  a 2008.


AGRUPACIONES Y RECONOCIMIENTOS
Fue presidente fundador de PROTEAC (Profesionales del Teatro en Nuevo León A.C.)en 1981, miembro fundador del Consejo Cultural de Nuevo León A. C a partir de 1983; miembro honorario de la sociación Internacional de Teatro Amateur(AITA) en 1986;  y miembro fundador de la Asociación Mexicana de Investigación Teatral (AMIT) en 1991. Desde 1983 es miembro del Consejo Editorial de la Revista Tramoya de la Universidad Veracruzana. Ha recibido un buen número de reconocimientos locales y nacionales por su trayectoria. Se mencionan solamente los obtenidos a partir de 1991:  En 1991 recibe las llaves de la Hacienda San Pedro de la UANL. El Centro de Investigación Regional lo distingue como personaje distinguido de la cultura popular de Nuevo León. Becario del Sistema Nacional de Creadores de Arte a partir del año 1994, distinción que le fue renovada en 1998 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes para el trienio 1998-2001. Medalla del Gobierno Nuevo León al Mérito cívico en Teatro que le es otorgada en el año de 1996. Homenaje Nacional en el Festival de Teatro Nuevo León 2003 organizado por  CONARTE NUEVO LEON, INBA y CONACULTA en el mes de agosto de 2003. Reconocimiento que la Universidad Regiomontana le otorgó en su 35 aniversario, en junio de 2004, por formar parte de la historia cultural de esa institución. Reconocimiento de la Casa de la Cultura de Monterrey y Canal 28 TV Nuevo León en  marzo de 2005. Homenaje del Museo Metropolitano de Monterrey en abril de 2005 por su  trayectoria. La Universidad de Buenos Aires .nominó en febrero de 2005 su montaje Pasaporte con Estrellas en la terna para el mejor Espectáculo Extranjero presentado en Buenos Aires durante 2004. En febrero de 2006 es reconocido por su trayectoria con el Premio Regio que le otorga el periódico Regio. En 2006 obtiene el Premio de Investigación Histórica Israel Cavazos por su trabajo Raíces de la música regional en Nuevo León, publicado por CONARTE en 2006. Premio a las Artes en Teatro por la Universidad Autónoma de Nuevo León en septiembre  de 2006. El Instituto Nacional de Bellas Artes le otorga en 2008 la Medalla de Oro Bellas Artes, máxima presea mexicana en el ámbito cultural, por su  trayectoria en el teatro nacional
Septiembre de 2009

lunes, 24 de agosto de 2009

KATIA GARZA (DANZA)

Naci en Piedras Negras Coahuila, Mi mama me enseño mis primeros pasos de Ballet pero mis estudios empezaron el la Escuela de Pilar Rioja en el Distrito Federal. Después del terremoto de 1985 en la Ciudad de México nos mudamos a Monterrey y es por eso que estudie Ballet en la Escuela Superior de Música y Danza  de Monterrey. Mi mama me llevo a fuerzas a la audición, a mi no me gustaba esto de el ballet clásico, me gustaba verlo pero no bailarlo y menos eso de andar corriendo y tomando dietas etc. Yo veía a mi hermana que bailaba llorar y luchando contra todo eso y yo no quería sufrir lo mismo. Finalmente entre a la escuela y pues lo demás es historia. Siempre fui la alumna condicionada ósea que si engordaba me sacaban de la escuela y mi mama firmaba año tras año una carta que decía que aceptaba que me podrían sacar en cualquier momento si yo subía de peso. Mis calificaciones en la clase de ballet eran en el primer grado de 6, pero en segundo grado fue un 8 y creo que ahí empezó el problema cuando pude demostrarme a mi misma que podía tener buenas calificaciones. Siempre me dijeron en la escuela que no seria bailarina, que no tenia condiciones para esto, que pensara en que podría ser maestra o coreógrafa pero nunca bailaría. Y así crecí creyéndoles a las maestras que en esa época estaban a cargo de mis estudios. Recuerdo que en 4° grado la maestra Mirtha Ermida (CUBA) me vio por el pasillo de la Escuela y dijo  “ESA NIÑA NUNCA VA A BAILAR”  y eso que yo iba caminando... Al día siguiente tuve mi examen final y me dio un 8 de calificación lo que era en la escuela lo máximo... y aparte me puso a bailar una variación de Raymonda sola... Creo que cambio de parecer después de verme en clase. Pasaron los años y yo en esa escuela seguía siendo un desperdicio de talento.  Y me decían muchas cosas que ya me daba lo mismo ya estaba acostumbrada a eso. Un día en 6° grado de ballet me llaman junto con otras alumnas a ser parte de "LAGO DE LOS CISNES" en Ballet de Monterrey... Fernando Bujones estaría bailando y Cinthia Gregory  seria la coreógrafa... al final mi papá no me dejo faltar a la preparatoria para ir a los ensayos y fui la única que solo era suplente no pude bailar... Una semana después la directora Ann Marie de Angelo me quería de aprendiz en la compañía, yo tenía 16 anos. Fui con mi directora emocionada a contarle… y me dijo que no tenía permiso de faltar que si faltaba a la escuela me sacarían y no terminaría mi carrera. Entonces empecé a ir a la compañía en ratos libres y tenia que aprenderme desde la solista hasta cuerpo de baile; hombres y mujeres, todo me tenía que aprender... ¡y no pude más! Así que le pedía a Ballet de Monterrey que cuando me necesitaran me llamaran pero quería terminar la escuela... Me di cuenta que siempre en algún lugar del mundo habría alguien que le gustara yo más que otras y que solo tenia que encontrar ese lugar para poder hacer lo que me gusta. Baile como aprendiz en varias ocasiones, y después empecé el 8° grado en la escuela y mi maestra era Lourdes Gómez (CUBA) y ella acababa de llegar a México y me dijo “¿PORQUE DICES QUE NO PUEDES SER BAILARINA?” a lo que yo conteste: “PORQUE ME LO HAN DICHO AQUI EN MI ESCUELA” me comento: “YO CREO QUE TU SI PUEDES BAILAR EN CUALQUIER LADO”. Y me inspiro a seguir adelante, me gradué en el 1995. Entre a Ballet de Monterrey ese mismo año y baile bajo la dirección de FERNANDO BUJONES. Después de 6 meses me hicieron solista y un año después Bailarina Principal. En el 1998 la compañía cerro, así que empecé a buscar otro lugar donde bailar. Fui a el concurso de Peru Trujillo y gane medalla de plata y fue la única medalla que entregaron en todo el concurso. Finalmente en el 2000 consigo trabajo en Louisville Ballet en Kentucky. Y al mismo tiempo Fernando Bujones me llama para invitarme a formar parte de Orlando Ballet junto con mi novio Israel Rodríguez que estábamos por casarnos él me dijo que yo decidiera en donde quería bailar. Y empezamos a bailar en Orlando Ballet en el 2000. Hasta hoy soy bailarina principal de esta compañía. Fernando Bujones fue como mi padre y me dio la energía para seguir adelante en esta carrera. Me enseño que si trabajas duro puedes lograr cosas maravillosas y me enseño que nadie tiene poder para negarte ser alguien en la vida. Estoy convencida que si de verdad amas esta carrera los limites son infinitos. Al final encontré a la persona que le gustaba mi forma de bailar. Siempre me dijeron que no seria bailarina y bueno hay mañanas cuando me levanto y me duele todo y me digo a mi misma “PORQUE NO LOS ESCUCHE” jajaja… Pero cuando estoy en el escenario me doy cuenta que nací para esto y soy feliz ahí entre las luces y los aplausos.

lunes, 17 de agosto de 2009

INVITACIÓN

A los amigos cuya labor ha sido cimiento, desarrollo y futuro de las artes en el Norte de México…

La presente es una invitación a escribir alguna anécdota personal de su vida como artistas regios. Así mismo, de personas que hayan dejado huella en cualesquiera de las actividades: artistas de Teatro, Bailarines, Músicos, Poetas, Escenógrafos, Iluminadores, Tramoyistas, Utileros, Críticos, Etc.…

El objetivo de este proyecto es hacer un sincero homenaje a todas aquellas personas que han hecho posible que en Monterrey exista una gran comunidad artística y cultural.

La idea General es que ustedes, los protagonistas de estos hechos, escriban alguna anécdota de alguien que haya dejado una honda impresión en su vida profesional. Es así como se recopilarán las historias que han conmovido y transformado nuestras vidas, vinculando el diario acontecer cultural de nuestra ciudad, y haciéndolo llegar a quienes comparten una pasión por todo movimiento artístico.

Este es un proyecto elaborado sin fines de lucro. La pretensión última es hablar de ustedes, y que ese hablar trasmita la esencia de cada uno de quienes han brindado su voluntad para hacer de las artes un diario acontecer en nuestra ciudad, y cuyas acciones han dejado un momento especial en la vida de mucha gente.