lunes, 24 de agosto de 2009

KATIA GARZA (DANZA)

Naci en Piedras Negras Coahuila, Mi mama me enseño mis primeros pasos de Ballet pero mis estudios empezaron el la Escuela de Pilar Rioja en el Distrito Federal. Después del terremoto de 1985 en la Ciudad de México nos mudamos a Monterrey y es por eso que estudie Ballet en la Escuela Superior de Música y Danza  de Monterrey. Mi mama me llevo a fuerzas a la audición, a mi no me gustaba esto de el ballet clásico, me gustaba verlo pero no bailarlo y menos eso de andar corriendo y tomando dietas etc. Yo veía a mi hermana que bailaba llorar y luchando contra todo eso y yo no quería sufrir lo mismo. Finalmente entre a la escuela y pues lo demás es historia. Siempre fui la alumna condicionada ósea que si engordaba me sacaban de la escuela y mi mama firmaba año tras año una carta que decía que aceptaba que me podrían sacar en cualquier momento si yo subía de peso. Mis calificaciones en la clase de ballet eran en el primer grado de 6, pero en segundo grado fue un 8 y creo que ahí empezó el problema cuando pude demostrarme a mi misma que podía tener buenas calificaciones. Siempre me dijeron en la escuela que no seria bailarina, que no tenia condiciones para esto, que pensara en que podría ser maestra o coreógrafa pero nunca bailaría. Y así crecí creyéndoles a las maestras que en esa época estaban a cargo de mis estudios. Recuerdo que en 4° grado la maestra Mirtha Ermida (CUBA) me vio por el pasillo de la Escuela y dijo  “ESA NIÑA NUNCA VA A BAILAR”  y eso que yo iba caminando... Al día siguiente tuve mi examen final y me dio un 8 de calificación lo que era en la escuela lo máximo... y aparte me puso a bailar una variación de Raymonda sola... Creo que cambio de parecer después de verme en clase. Pasaron los años y yo en esa escuela seguía siendo un desperdicio de talento.  Y me decían muchas cosas que ya me daba lo mismo ya estaba acostumbrada a eso. Un día en 6° grado de ballet me llaman junto con otras alumnas a ser parte de "LAGO DE LOS CISNES" en Ballet de Monterrey... Fernando Bujones estaría bailando y Cinthia Gregory  seria la coreógrafa... al final mi papá no me dejo faltar a la preparatoria para ir a los ensayos y fui la única que solo era suplente no pude bailar... Una semana después la directora Ann Marie de Angelo me quería de aprendiz en la compañía, yo tenía 16 anos. Fui con mi directora emocionada a contarle… y me dijo que no tenía permiso de faltar que si faltaba a la escuela me sacarían y no terminaría mi carrera. Entonces empecé a ir a la compañía en ratos libres y tenia que aprenderme desde la solista hasta cuerpo de baile; hombres y mujeres, todo me tenía que aprender... ¡y no pude más! Así que le pedía a Ballet de Monterrey que cuando me necesitaran me llamaran pero quería terminar la escuela... Me di cuenta que siempre en algún lugar del mundo habría alguien que le gustara yo más que otras y que solo tenia que encontrar ese lugar para poder hacer lo que me gusta. Baile como aprendiz en varias ocasiones, y después empecé el 8° grado en la escuela y mi maestra era Lourdes Gómez (CUBA) y ella acababa de llegar a México y me dijo “¿PORQUE DICES QUE NO PUEDES SER BAILARINA?” a lo que yo conteste: “PORQUE ME LO HAN DICHO AQUI EN MI ESCUELA” me comento: “YO CREO QUE TU SI PUEDES BAILAR EN CUALQUIER LADO”. Y me inspiro a seguir adelante, me gradué en el 1995. Entre a Ballet de Monterrey ese mismo año y baile bajo la dirección de FERNANDO BUJONES. Después de 6 meses me hicieron solista y un año después Bailarina Principal. En el 1998 la compañía cerro, así que empecé a buscar otro lugar donde bailar. Fui a el concurso de Peru Trujillo y gane medalla de plata y fue la única medalla que entregaron en todo el concurso. Finalmente en el 2000 consigo trabajo en Louisville Ballet en Kentucky. Y al mismo tiempo Fernando Bujones me llama para invitarme a formar parte de Orlando Ballet junto con mi novio Israel Rodríguez que estábamos por casarnos él me dijo que yo decidiera en donde quería bailar. Y empezamos a bailar en Orlando Ballet en el 2000. Hasta hoy soy bailarina principal de esta compañía. Fernando Bujones fue como mi padre y me dio la energía para seguir adelante en esta carrera. Me enseño que si trabajas duro puedes lograr cosas maravillosas y me enseño que nadie tiene poder para negarte ser alguien en la vida. Estoy convencida que si de verdad amas esta carrera los limites son infinitos. Al final encontré a la persona que le gustaba mi forma de bailar. Siempre me dijeron que no seria bailarina y bueno hay mañanas cuando me levanto y me duele todo y me digo a mi misma “PORQUE NO LOS ESCUCHE” jajaja… Pero cuando estoy en el escenario me doy cuenta que nací para esto y soy feliz ahí entre las luces y los aplausos.

1 comentario:

Tu opinión cuenta, déjanos tu comentario.
contacto: anecdotario2010@gmail.com